jueves, 12 de junio de 2014

Piscina Olímpica

Existen multitud de formas y tamaños de piscinas, cada una para un uso determinado. Las más comunes son las denominadas "cortas" y las de "recreo". Las primeras suelen tener 25 metros de longitud y un número de calles entre 6 y 8; las segundas están destinadas a los más pequeños, a la enseñanza en general, o a programas terapéuticos.
En este artículo describiremos las piscinas largas o de 50 metros, también denominadas "olímpicas", aunque no todas las piscinas así denominadas cumplen con el estándar oficial de la FINA.
Largo: 50 metros.
Ancho: 25 metros.
Profundidad: 2 metros como mínimo.
Temperatura del agua: Estará comprendida entre los 25° y los 28° centígrados (77º y 82,4º fahrenheit). Durante la competición el agua se debe mantener en un nivel de temperatura constante.
Iluminación: La intensidad de luz sobre la piscina entera no será inferior de 1500 lux.
Número de calles o carriles: Serán 8 para nadar más 2 en los extremos con el fin de reducir el oleaje producido por el choque de la ola del nadador con la pared.
Anchura de calles o carriles: Los carriles tendrán por lo menos 2,5 metros de ancho, con dos espacios por lo menos de 0,2 metros para las calles de las paredes laterales.
Corcheras flotantes: En total son 9 que dividen la piscina en 10 partes o calles, (sólo 8 calles para competir). La función de las corcheras es, además de separar a los nadadores, absorber el oleaje producido por el propio nado de los demás nadadores. Los 5 primeros metros y los 5 últimos serán de color distinto al resto de la corchera (en el gráfico está en rojo) para indicar a los nadadores la cercanía a la pared de llegada o de volteo. También deberán tener otro color a los 15 metros de cada pared (no reflejado en el dibujo), y otra marca a los 25 m. (color negro en el dibujo).
Las corcheras tendrán un diámetro mínimo de 0,05 m. a 0,15 m. de máximo y deberán estar estiradas firmemente.
Plataforma o poyete de salida, (Start block): Será firme y estarán bien sujetas. Su altura sobre la superficie del agua estará entre los 0,5 metros y 0,75 metros.
El área superficial será de 0,5 metros por 0,5 metros y estará cubierto con material antideslizante.
La inclinación máxima de la plataforma no será superior a los 10º.
La plataforma estará provista de un asidero para que los espaldistas puedan agarrarse de la plataforma en la salida. Dichos asideros están colocados horizontalmente entre los 0,3 metros y los 0,6 metros y paralelos a la superficie de la pared.
Cada bloque debe estar numerado por cada uno de sus cuatro lados, de forma clara y visible.
Banderines para las pruebas de espalda: Estarán situados a 5 metros de la salida y a 5 de la pared de volteo. Su altura será de 1,8 metros como mínimo y 2,5 m. como máximo sobre la superficie del agua.
Los banderines sirven como referencia a los espaldistas para calcular la distancia a la pared tanto para no chocar como para realizar un correcto volteo.
Cuerda de salida falsa: Esta cuerda distará de la salida 15 metros y a una altura sobre el agua de 1,2 m. como mínimo. En caso de salida falsa suena una señal y la cuerda cae al agua, indicando a los nadadores que, por algún motivo, se ha producido una salida falsa y deberán volver a su plataforma de salida.

Estilos:

En natación existen varios estilos, pero antes de adentrarnos en ellos debemos saber que la natación se centra en un patrón de movimientos que tienen como fin el ahorro de energía, sin olvidar la fuerza propulsora. Es decir, cuanto mejor es la postura menos energía gastas.

La técnica de los nadadores está en constante evolución y siempre apoyada por las últimas tecnología. 

Algunos movimientos técnicos en la natación no pueden realizarse si no se dispone de un determinado nivel de acondicionamiento físico. Un factor importante para desarrollar una buena técnica es la flexibilidad, pero no el único; otros factores son la fuerza, la edad y las características individuales de cada persona.

Los estilos que podemos encontrar en natación son:

Crol
El crol se realiza en una posición horizontal con respecto al agua. Una posición adecuada se consigue con una postura natural de cabeza, ni demasiado alta ni baja, el mantenimiento de la espalda bastante recta y un batido estrecho de piernas. La cabeza del nadador debería de estar en el agua. El nivel del agua se encuentra el inicio del pelo y la mitad de la cabeza. El nadador debe realizar un balanceo sobre el eje longitudinal (rolido) para poder respirar y ofrecer menor resistencia al avance. La acción de respirar suele ser un motivo que lleva a una mala posición de la horizontalidad del nadador, lo que aumenta resistencias al avance.

Espalda:
La posición del cuerpo es casi horizontal en tendido supino, con las caderas justo debajo de la superficie del agua. La cabeza está casi en línea recta con el cuerpo. El cuerpo debe quedarse lo más paralelo posible al nivel del agua, mientras se realiza el nado. Así también podemos apreciar un movimiento de rolido que facilita la acción de la brazada y disminuye la resistencia al avance, permitiendo a su vez mantener el cuerpo en la línea horizontal.

Braza:
En la braza no hay una posición única, sino una cadena de posiciones del cuerpo. El cuerpo oscila entre una posición oblicua y horizontal. Los hombros salen del agua y luego se sumergen, al mismo tiempo el cuerpo oscila subiendo y bajando las caderas, pero con menor recorrido que los hombros. Podemos encontrar dos “estilos de braza” en relación al nado: estilo formal o plano y estilo natural u ondulatorio.

Mariposa:
El cuerpo deberá estar próximo a la horizontal del agua, pero es característico de este estilo el movimiento ondulatorio del cuerpo producido por el fuerte batido de piernas. Las caderas permanecen cerca de la superficie del agua y el nadador mira ligeramente hacia abajo. La posición del cuerpo es cambiante durante cada ciclo completo, por la acción del recobro, de tal forma que el cuerpo realiza movimientos ondulatorios ascendentes y descendentes.

¿Qué es la natación?

Según la Real Academia Española, la natación es la "acción y efecto de nadar" y nadar es el hecho de "trasladarse en el agua, ayudándose de los movimientos necesarios, y sin tocar el suelo ni otro apoyo". Sin embargo, estos conceptos pueden resultar un tanto imprecisos. La natación puede definirse, más simplemente, como la habilidad que nos permite desplazarnos en el agua gracias a movimientos rítmicos, repetitivos y coordinados que nos dan propulsión, además de permitirnos mantenernos en la superficie y vencer la resistencia del agua. La práctica de la natación está basada principalmente en la técnica y de forma secundaria en el entrenamiento de la velocidad y la resistencia. Esta circunstancia se debe a que, al contrario que en otros deportes, el cuerpo humano no fue diseñado para nadar, ya que esta acción implica movimientos no naturales y poco instintivos. Por lo tanto, por mucha distancia que se nade o por mucha intensidad que se aplique, no se conseguirá un mejor nadador. Emmett Hines, entrenador de prestigio, lo define como "el conjunto de movimientos rítmicos y repetitivos más complejo que existe con respecto a cualquier otro deporte, e involucra el trabajo de un mayor número de grupos musculares, en perfecta coordinación con mayores amplitudes de movimiento que ninguna otra actividad". Por último, decir que la natación de competición se centra sobre todo en la velocidad. Es por eso que en las últimas décadas los nadadores se han concentrado en el único propósito de batir récords que se van superando cada año. Por ejemplo, en España, se considera a Mireia Belmonte García la mejor nadadora. Empezó a nadar a los 4 años como consejo médico para corregir su escoliosis. Sus comienzos como nadadora profesional los dio en el Club Natació Badalona. En el año 2003 obtuvo una beca de la Federación Catalana de natació para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat del Vallés a las órdenes de Jordi Murio y fue fichada por el Club Natació L'Hospitalet. Tras permanecer 6 años en este Club, la temporada 2007/08 fue fichada por el Club Natació Sabadell. El 9 de agosto de 2008, se convirtió en nadadora olímpica, al participar en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde compitió en las pruebas de 200 braza, 200 y 400 estilos y formo parte del relevo 4x100 estilos de España. Consiguió el récord de España en 400 estilos, aunque sólo pudo ser 14ª clasificada, la misma posición que consiguió en los 200 estilos. Al término de los 10º Campeonatos del Mundo de piscina corta, celebrados en Dubái en 2010, Mireia fue elegida "Mejor Nadadora" por la Federación Internacional de Natación (FINA).